Sopla el viento, suenan las campanas, la lluvia arrecia, hasta los pájaros callan, en ese momento... ¡¡todas las puertas de las casas se llenan de viejas cotillas!!Y esto es lo que pasa en mi pueblo...cada vez que se oyen las campanas de la iglesia (que no son las de la imagen ni de coña, es mas bien una imagen-ironía, ya que la iglesia no tiene campanas, es una grabación, según mi abuela de las de la Catedral de Granada, vaya usted a saber, la cosa es que se nota un montón que son una grabación... no solo por el sonido tan extraño... si no por el zumbido que se escucha diez segundo antes y diez segundos despues de que "suenen"...que ya les vale!!), y son las de doblar por una muerte (que yo no se cómo se pueden distinguir de las de misa por ejemplo...), todas las mujeres salen a la calle y empiezan a rumorear, "¿quién se habrá muerto?", "no se quien estaba muy malito", ... y hasta que no averiguan quién ha sido no lo dejan, por supuesto, son rápidas, y modernas, ¿eh?, que llaman por teléfono y enseguida se enteran...
En fin, historias de pueblo...no se, me parecía una anéctoda graciosa que contar...y que seguramente pasa en muchísimos más sitios, que cotillas hay en todas partes!!!
Nos vemos!!


Y, además, presentaros a una cantante tibetana, Alan, que después de sacar algún disco en su tierra a decidido aprender japonés y lanzar su carrera en el mercado japonés, con un resultado increible, no en ventas, pero si en música, sólo ha sacado dos singles, pero son tremendos, sobre todo a mi me gusta el primero, el que le da nombre (medio) a esta entrada: Ashita e no sanka, himno hacia el mañana, y como dice en ella, canta[...], baila[...], ve hacia delante, hacia el ardiente Sol, himno hacia el mañana.... Os dejo los dos videoclips (PV):

